Conseguir un dinero extra

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Actualmente hay familias que no obtienen ningún ingreso debido a la crisis y a la pérdida de su empleo. Por eso, son muchas las personas que buscan alternativas para conseguir un dinero extra que les permita mantenerse y subsistir.
Unos de estos trabajos sería dar clases de repaso a niños o realizar pequeños trabajos para otras personas sin declarar este dinero. Es lo que se llama economía sumergida y que ha ido en aumento como consecuencia de la pérdida de empleo y la necesidad de un dinero rápido.
Otro tipo de trabajos sería a través de internet. Son muchas las empresas online que buscan empleados para traducir textos o realizar encuestas y con las que conseguir unos pequeños ahorros. Hay que estar muy atentos porque son muchas personas las que están inscritas a estas páginas y muy poco trabajo, así que hay que intentar conseguirlo antes que otros.
También se pueden llevar a cabo trabajos desde casa como montar bolígrafos o cajas de cartón, obteniendo un beneficio por cada uno de ellos. Cuantos más seamos capaces de hacer en un día, más beneficio nos reportará a final de mes.
Gracias a todos estos trabajos, se puede sacar un dinero extra necesario para llevar al día las facturas o tener para hacer la compra de comida diaria.

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Ahorrar durante la crisis

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El 2013 fue un mal año en España para la rentabilidad de los depósitos tradicionales y en lo que llevamos de 2014 parece que se confirma esta tendencia. Este hecho ha provocado que los ahorradores más inexpertos se fijen en otro tipo de productos que les proporcionen mayores intereses para sacar mayor partido a sus ahorros.

Hace no mucho tiempo, los depósitos a plazo fijo solían ofrecer rentabilidades en torno al 3% y al 4%TAE, y en estos momentos los mejores depósitos no sobrepasan el 2%TAE. Sin embargo, hay que tener siempre en cuenta que para conseguir una mayor rentabilidad probablemente tengamos que asumir un mayor riesgo, riesgo que quizás sea excesivo para la mayoría de los ahorradores. Y es que podría ser cierto una vez más la sabiduría popular, “no es oro todo lo que reluce”, por lo que es recomendable leer e informarse antes de poner en juego sus ahorros, y sobre todo, no dar un paso sin saber lo que se está haciendo.

No obstante, si usted no quiere asumir riesgos siga confiando en los depósitos aunque las cifras no le parezcan atractivas. No son una mala opción, tenga en cuenta la tasa de inflación (Índice de Precios al Consumo)  que en estos momentos es prácticamente nula, por lo que el diferencial entre su depósito y el IPC será su ganancia.

La crisis agudiza el ingenio.

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Es precisamente cuando acucia la necesidad, cuando salen a la luz las soluciones más brillantes e ingeniosas. Es como si fuera un estímulo para que nuestra mente se pusiera a trabajar con más fuerza y se le ocurrieran cosas que de otro modo nunca se nos habrían pasado por la cabeza. De hecho, si hablamos por ejemplo de la crisis que atravesamos actualmente, los que antes han salido de ella son los que, fijándose en su entorno, han tenido las ideas más innovadoras.

Una de ellas ha hecho precisamente de la crisis la clave de su éxito. Hoy en día se impone ahorrar, y cualquier método que nos ayude a ello, es un éxito seguro. Pues bien, aprovechando internet y las redes sociales, abrimos una página para compartir coche e incluso alojamiento. Es una apuesta a caballo ganador, sin ninguna duda. Y como esta, vemos por todas partes nuevos negocios o ideas que se abren paso plantándole cara a la crisis. Menús anticrisis en los restaurantes, tiendas de ropa de segunda mano que proliferan por todas partes,… etc.

Y es que esa es la idea. En vez de gastar nuestras fuerzas en quejarnos o lamentarnos de la situación que vivimos, empleemos esa energía en adaptarnos a la nueva situación y encontrar algo novedoso que poder aprovechar a nuestro favor. Es sorprendente cómo la respuesta de la mente cuando de verdad se la necesita.

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Una nueva forma de ganarse un sobresueldo.

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Desde hace un par de años ha comenzado un fenómeno en Internet dirigido a permitir que cualquiera con una conexión a la red sea capaz de ganar un pequeño sobresueldo (o no tan pequeño, en algunos casos). Me refiero a los trabajos online bajo demanda, en los que una empresa contrata al trabajador por medio de la red y lo aprovisiona de trabajos adecuados. Esta forma de trabajo resulta especialmente atrayente para gente con mucho tiempo libre, como gente sin empleo (de todas las edades). Los trabajos que se realizan normalmente son trabajos mecánicos, fáciles de realizar en general y, si bien la paga no es la mejor, en la mayoría de los casos, esta forma de trabajo es accesible para todo mayor de edad desde casa, de forma que no importa ninguna condición del trabajador.

Es una forma excelente de sacarle partido a habilidades como la escritura o los idiomas, trabajando como escritor, realizando traducciones, etc. Hay muchas páginas web dedicadas a ello, que actúan como “interfaz” entre la persona que necesita un trabajo hecho y la persona dispuesta a hacerlo, de forma que se asignan los trabajos a las personas capaces de hacerlo, sin mayor esfuerzo por parte del contratante. Así mismo, también se han hecho muy populares las páginas web de enseñanza, en las que pides ayuda sobre un tema y, a cambio de una pequeña suma, el sitio web asigna tu petición a un experto en la materia.

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Apps que nos ayudarán a ahorrar dinero

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En estos tiempos donde cada centavo ganado hay que cuidarlo mucho, nos viene bien cualquier ayuda, venga de donde venga. Y qué mejor idea que apoyarnos en la tecnología para alcanzar nuestras metas financieras, ya que con un poco de esfuerzo y dedicación, podremos lograr ese preciado hábito del ahorro que sin duda, hace bien a cualquiera. Es por esto que los desarrolladores de aplicaciones nos brindan novedosos productos que están disponibles para los diferentes sistemas operativos usados hoy en día. Sin más, les presentamos una selección de las mejores aplicaciones en su clase.

1. TUS GASTOS
Ofrece una interfaz sencilla que brinda detalle sobre ingresos y salidas de dinero.

2. SETTLE UP
Esta app tiene la característica de elaborar un plan de ahorros para los gastos compartidos, es ideal para los que comparten piso y las parejas jóvenes.

3. SKYPE
Una manera de hacer llamadas gratis, es a través de esta plataforma de Microsoft. Disponible para todos los SO.

4. STANDBY CHECK
Esta aplicación permite conocer el ahorro en energía eléctrica, simulando el consumo logrado, apagando determinado artefacto.

5. APRENDE A AHORRAR
Esta excelente aplicación ha sido diseñada para iniciar a los más pequeños de la casa en la saludable costumbre del ahorro. De manera lúdica enseña a los niños conceptos importantes sobre economía.

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La familia como modelo de solidaridad económica

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Desde hace unos años la sociedad española está sumergida en una crisis económica, que a su vez es social y moral, que afecta a todas las clases sociales. Pero bien es cierto que es la clase media la que más nota los estragos de una crisis que no parece acabar. Durante estos años la solidaridad económica familiar ha mantenido a flote a muchas familias, impidiendo que éstas se hundieran en la pobreza. Y les ha hecho replantearse sus propios valores morales.

En los años de la bacas gordas, los españoles no sabían que hacer con sus mayores, no se decidían a llevarlos a un centro de la tercera edad y vender la casa para repartirse los beneficios, o dejarlos en sus casas y visitarlos de vez en cuando, con suerte quizás una vez a la semana, o hospedarlos en las suyas propias y cuidar de ellos junto a su mujer o marido y quizás los nietos. Los mayores eran un estorbo.

Ahora, en tiempos de una crisis tan profunda, son estos mayores, los inservibles, aquellos que estorbaban, los que ahora alojan en sus propias casas a hijos e hijas y a toda su progenie los cuáles, hasta hace poco,no sabían que hacer con ellos.

Ojalá que estos hijas e hijos, padres a la vez, sean conscientes de que, una vez pasada la crisis, sólo la solidaridad económica familiar, el hoy por tí mañana por mí, les podrá mantener en vida. O por lo menos, esperemos que sean agradecidos.
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Creación de empleo

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En estos tiempos de crisis, en los que nos encontramos en la actualidad, uno de los problemas más grandes es la falta de empleo. Debido a la burbuja inmobiliaria, la construcción de inmuebles se convirtió en el motor principal de la economía española, y el principal sector de empleo de la gran mayoría. La construcción de edificios y viviendas arrastraba consigo a demás sectores como podían ser carpinterías metálicas, cristalerías, tiendas de muebles, electrodomésticos…

Con esto quiero decir, que la caída del sector de la construcción arrastró consigo la de otros muchos sectores, con lo que eso conlleva. Despidos, bajadas de salario, disminución del consumo. Y a fin de cuentas en Andalucía, por ejemplo, no hay industrias salvo en algunas provincias, que son las menos.
Ese es uno de los grandes problemas, un país con el clima de España no hace de la industria una de sus señas de identidad. Agricultura, turismo y construcción, esos son los pilares fundamentales de Andalucía. Pues bien, la construcción ya sabemos como está, la agricultura se encuentra de capa caída con tanta tecnología que quita mano de obra, y el turismo se encuentra en las zonas costeras de Andalucía en su gran mayoría.

Con la creación de industrias, daríamos en primer lugar trabajo al sector de la construcción, para posteriormente crear puestos de trabajo en dichas industrias, que a su vez llevarían consigo una disminución de los precios de los productos, aumentando así también el consumo interno.

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Reinventarse ante las crisis

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Isaac Asimov, uno de mis escritores venerados, explicaba en su serie de libros dedicados a lo que él llamó la Fundación, como, a través de diversas crisis, algunas económicas como las que padecemos actualmente, otras de poder, como las que se sufrieron en siglos pasados alrededor del mundo, siempre, la solución era… reinventarse. Un nuevo poder, una nueva forma de economía o una nueva forma de hacer las cosas surgían claramente como vencedoras y dominadoras de la nueva era que se creaba después de cada una de las crisis. Mi estimado escritor, con la agudeza mental que le caracterizaba, tanto para aprender del pasado como para mirar hacia el futuro, quizá nos estaba dando la solución para salir de las diversas crisis que nos han ocurrido, nos están ocurriendo e, inexorablemente, nos ocurrirán. Reinventarse o morir es una frase muy escuchada en tiempos de crisis, pero no por ser muy escuchada deja de ser una verdad fundamental a la hora de afrontar cualquier crisis.

¿Y qué hay de la crisis económica que estamos padeciendo? Pues debemos encontrar la manera individual de reinventarnos, buscar nuevas maneras de hacer lo cotidiano que hacíamos antes, explorar nuevas formas de vivir, de ganar dinero, con nuevos trabajos, nuevos empleos y dejar el pasado y las antiguas formas de hacer las cosas.

Quizá hoy en día, con las nuevas formas de contratación impulsadas por los gobiernos, sea utópico pensar en tener un trabajo fijo en una empresa por un salario más o menos bueno.
Reinventémonos.

Economía, política y sociedad

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Una democracia se basa en que la gente pueda elegir con acierto entre las distintas opciones que se le presentan aquella que mejores resultados pueda dar para su conjunto, ya sea esto en una ciudad, una región, un país o cualquier otra división administrativa que se elija hacer.

El problema se presenta cuando en lo referente a una disciplina tan importante como la Economía existe una falta de formación y conciencia entre una gran parte de esa ciudadanía que ha de valorar las opciones que se la presentan. Es difícil que una sociedad pueda hacerse plenamente cargo de sus responsabilidades mientras no esté suficientemente preparada para hacerlo.
No es que de pronto cada persona deba convertirse en un economista y desarrollar sus propias teorías o participar en debates académicos. Más que ninguna otra cosa se trata de perder el miedo a los números y desmitificar un poco la dimensión que en ocasiones parecen tener asuntos que tan de cerca afecta a todos. En gran medida esto se puede conseguir con la inclusión de la enseñanza de algunos conceptos básicos en las enseñanzas obligatorias y con la aplicación del sentido común y la experiencia cotidiana.

El resultado sería que la sociedad en su conjunto se vería beneficiada por el hecho de poder llevar a cabo una crítica (y también una autocrítica) de la situación presente y del desempeño de muchos de los miembros de su clase política. Esto podría suponer una buena base desde la que edificar el mañana.

Ahorro en el día a día

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El ahorro es, a día de hoy, probablemente uno de los grandes objetivos de todos los ciudadanos. Y ya no se trata simplemente de apartar una cierta cantidad de nuestro sueldo para conseguirlo; cada vez más y más nos encontramos con que necesitamos perseguir esa meta en cada uno de nuestros gestos diarios si realmente queremos conseguir ese beneficio.

Lo principal a la hora de ahorrar es que uno no debe privarse de sus caprichos. Eso sólo conseguirá que nos desmotivemos y vivamos todo el proceso como una carga o un castigo. En cambio podemos marcar esa diferencia con gestos más cuidadosos, como no dejar nada conectado a la red eléctrica, incluso si está apagado, ir a hacer la compra con una lista cuidadosamente planificada, fijarnos en los precios de aquello que compramos y en las optativas, dejar de beber agua embotellada, afiliarse a una biblioteca en lugar de comprar libros, etc.

Si aun así encontramos problemas para seguir toda esta pequeña serie de pautas que nos ayudará en nuestro día a día, podemos recurrir a medidas algo más estrictas, como dejarnos las tarjetas de crédito en casa a conciencia o retirar a principios de mes la cantidad que queremos ahorrar y dejarla a un lado en lugar de esperar a que llegue el día 31 y ver cuánto nos ha quedado.